Por
Jeannette Martínez . Wellness Coach
¿En algún momento de tu vida
has experimentado frustración al realizar un gran esfuerzo haciendo ejercicio
con la convicción de bajar de peso y no lo has logrado? Pienso que una gran
proporción de nosotros lo ha sentido alguna o varia veces, razón por la cual
dejamos de ejercitarnos y volvemos a la rutina anterior.
Desde mi punto de vista la
pérdida o ganancia de peso es directamente proporcional a la cantidad y calidad
de alimentos que consumimos cuya unidad de medida son las calorías. Una caloría
de acuerdo a los especialistas en la materia es definida como la cantidad de
energía que el cuerpo necesita para subir un grado de centígrado de temperatura
en un gramo de agua. Nuestro cuerpo necesita de las calorías para realizar las
funciones vitales y todas las demás.
En el momento en que comienzas
a ejercitarte, tu cuerpo acelera su metabolismo y la quema calórica aumenta,
por lo que es muy posible que puedas bajar de peso, sin embargo, algunos
estudios han demostrado que las personas que inician con rutinas diarias
deportivas pierden solo el 30 o 40 por ciento de peso esperado o es posible que
no se mueva la balanza hacia abajo.
Esto se debe en gran parte a
que percibimos e interpretamos que la quema de calorías que hemos realizado
durante una gran rutina la podemos compensar con la ingesta de una mayor
cantidad de alimentos (más calorías) en comparación con los hábitos regulares.
De acuerdo a lo anterior, es
necesario combinar el ejercicio con una dieta balanceada y evitar la ingesta de
calorías adicionales, y en el caso en que se hayan consumido esas calorías de
demás, se debe ser consciente de quemarlas con una rutina más larga o más
fuerte, además de tener la voluntad de no volver a pecar.
La voluntad es la capacidad de
poder decir no cuando tienes consciencia y claridad acerca de la importancia de
incorporar hábitos saludables y su impacto sobre tu bienestar y calidad de
vida.
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