Por Jeannette Martínez Montenegro/Health & Wellness Coch
y Psychologist
Es increíble la forma en que los alimentos pueden aliviar o mejorar nuestras
emociones y estados de ánimo. Cuando
experimentamos emociones como la tristeza, la melancolía o estados de ánimo
ansioso o deprimido, los alimentos que seleccionamos para pasar el trago amargo
de esos momentos se hacen de acuerdo a la manera como nos relacionamos con
ellos, como también al significado que le atribuimos si los consumimos, por
ejemplo, comer helado de chocolate para levantarte el ánimo o comer pizza o
hamburguesa con todas las salsas más papas fritas como paliativo ante un evento
doloroso que nos causa ansiedad y desasosiego. Cabe anotar que esas elecciones
que hacemos, son totalmente subjetivas e inconscientes y por consiguiente los
resultados que logramos probablemente es aumentar la ansiedad, la depresión,
los índices de azúcar en la sangre, además de los sentimientos de culpa que
puede generar un atracón de comida y por consiguiente el impacto de esto sobre
nuestra salud.
Al promover en nosotros la alimentación consciente o eating mindfulness, lo
que se busca es que las personas tengan conocimiento acerca de los alimentos
para que realicen elecciones sanas y establezcan planes de alimentación basados
en sus necesidades y teniendo en cuenta los productos de cosecha en su
localidad o región, como también el rol que los alimentos tienen en el
funcionan en nuestro cuerpo.
Está comprobado que las dietas altas en carbohidratos y azúcares refinados
como alimentos procesados están asociados a estados de ansiedad en gran parte por la carga glucémica en sangre y a la adicción que pueden generar estos alimentos, debido a la alta producción y concentración de insulina que se requiere para metabolizarlos, por lo que
es recomendable reemplazarlos por otros que sean más sanos.
Entre la lista de alimentos recomendables para aliviar la ansiedad y síntomas de depresión se encuentran los ricos en omega-3,
que son grasas esenciales debido a que
no son producidas por el cuerpo y se toman de los alimentos[1]
tales como pescados grasos, nueces,
huevos y semillas de chía. El siguiente alimento recomendado es el aguacate,
cuyas propiedades regulan el azúcar en la sangre, muy beneficioso cuando la
ingesta de carbohidratos simples como el azúcar refinado ha sido alta y
contribuye a disminuir la presión arterial, que aumenta en casos de estrés. Los
pimientos rojos y amarillos contienen vitamina C, la que tiene efectos sobre la
reducción de los niveles de cortisol en el organismo, hormona asociada al estrés.
La ingesta de carbohidratos complejos como la avena y de legumbres, tienen un
rol fundamental en la síntesis de la serotonina que es un neurotransmisor que
se encuentra presente en el sistema digestivo, en el cerebro y en la sangre,
entre sus múltiples funciones regula el apetito y los estados de ánimo en
especial la depresión e interviene con otros transmisores en estados de
ansiedad y problemas alimenticios[2].
Especias como el Ajo, Jengibre, Cúrcuma y Chiles ya que contiene vitamina B y C, además
de otros componentes específicos de cada alimento como en el caso del Jengibre que
contiene gingerol, todos ayudan a disminuir los síntomas asociados al estrés y
la ansiedad, al actuar como calmantes y relajantes naturales. Las legumbres y
verduras de hojas verdes y frutas entre otros componentes contienen manganeso,
mineral que apoya el metabolismo del carbohidrato y reduce la resistencia a la
insulina.
Por otra parte, es recomendable que revise su alacena y lugares donde
almacena sus alimentos y verifique que porcentaje de alimentos empaquetados,
enlatados y con código de barras posee versus aquellos que no, el objetivo es
reemplazar la mayoría o en su totalidad, los alimentos procesados en su próxima
compra. Establezca un plan o cree un menú tan diverso como usted se lo pueda
permitir, incluyendo alimentos frescos y de cosecha que no hacían parte de su
repertorio alimenticio, dese la oportunidad de ampliar su lista de alimentos
sanos. Identifique los puntos agrícolas cerca a su hogar o dentro de su
localidad en los cuales pueda adquirir o hacer la compra de dichos alimentos.
Junto con su familia determine un horario de comidas en donde compartan la
experiencia de alimentarse conscientemente. Como el alimentarse tiene un
componente altamente emocional, seleccione fechas dentro del calendario para
darse gusto con aquellos alimentos que le producen placer, procure no comerlos todo
el mismo día, distribúyalos en diferentes fechas.
Es importante precisar, que en este artículo se habla de la experimentación de síntomas y no de cuadros clínicos de depresión o ansiedad generalizada u
otro síndrome, que requieren de un abordaje médico e interdisciplinarios y que la modificacion de la composición de la dieta es incorporada como parte de la estrategia de intervención.
[1]The
Truth About Fats: The Good, the Bad, and the In-Between Disponible en: www.health.harvard.edu/staying-healthy/the-truth-about-fats-bad-and-good
[2] Serotonina. Disponible en: https://www.ecured.cu/Serotonina

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